Capitulo IV, Takanawa
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Yoshiko despertó en mitad de un sueño, era uno de esos sueños recurrentes en el que de repente crees que eres otra persona, una
persona a la que en realidad te gustaría ser o sientes la necesidad de serlo. A su lado estaba Jiro acostado boca abajo, ahora que Yoshiko había retomado la conciencia se daba cuenta que aunque no era propio de ella, la verdad le había gustado la experiencia. Se levanto bruscamente de la cama tratando de no despertar a su amante y se dirigió al baño aun con los parpados entrecerrados.
<< Nunca pensé que así iba a pasar mi noche >> Pensó Yoshiko mientras se miraba al espejo. Aun desnuda miraba su cutis, sus ojos, su cuerpo descubierto y de repente regresó la vergüenza abandonada la noche anterior. Buscó una toalla blanca arena y en embutió en ella. Se despejó la cara y se miró nuevamente al cristal del espejo. << Tal vez debería darme una ducha para aclarar esas ojeras >>
Yoshiko abrió la regadera, una larga ducha tibia le ayudaría a mantenerse relajada y tranquila. El agua tibia la envolvía completamente mientras se quitaba de encima el olor del perfume de Jiro, su madre siempre le repetía que una dama respetable nunca debía tener el olor de un hombre, no era apropiado. Yoshiko disfrutaba el agua tibia y mientras se enjabonaba pequeños fragmentos de su niñez pasaban por su cabeza, cosas simples como recuerdos de su primer día de campo, el primer cuento infantil que terminó por si sola, el olor a sándalo del incienso que quemaba su padre todos los viernes.
Yoshiko salió toda empapada de la ducha, se secó su cabello muy vigorosamente y antes de que el aire frío tacara su piel otra vez se volvió a envolver en su toalla. Paseó al frente de la cama aun cubierta con el paño y vió como Jiro aun dormía profundamente, la cara de su amado se notaba apacible, ella solo se quedó observándolo notando cada parte del cuerpo de el. Después de ponerse tan sutilmente su ropa interior de algodón fue hasta el armario y abrió la puerta << No tengo nada que ponerme >> se dijo así misma y tan solo tomó un conjunto color beige y se dispuso a vestirse. En la habitación el teléfono empezó a sonar incesantemente dejando de sonar al segundo siguiente, yoshiko se acercó muy cautelosamente a la cama ya vestida con su traje color beige que le quedaba algo flojo pero que aun adoraba y se sentó suavemente en la cama tratando de ver el identificador de llamadas.
- Era tu padre, quería hablar contigo – balbuceó Jiro mientras se daba vuelta y abría sus ojos.
- ¿Que dijo?
- Solo que te quería ver en su restaurante favorito, quiere darte la bienvenida hace mucho que no te ve.
- Lo veré en el Donjaca, a las 1:30 el siempre está a esa hora allí.
Yoshiko se levantó de la cama, se peino, se calzó el calzado del día anterior y despidiéndose con un beso salió a la calle para así tratar algunos asuntos sin resolver totalmente del día anterior.










anakenobi dijo
Hola!! vamos a conocer al padre de Yoshiko, nos revelará una parte importante de la trama? je je.
La espero ansiosa.
Besos a los dos
4 Julio 2007 | 09:49 AM