Capitulo IV, Takanawa. Segunda parte
.
Se quedó estática en la puerta del restaurante, hace mucho tiempo que no veía a su padre y se sentía algo nerviosa pues no había hecho ni siquiera una llamada en el tiempo que estuvo afuera. La verdad ella siempre quiso a su padre y el cariño era reciproco pero su estilo de vida y sus actividades habían hecho que se distanciaran cada día mas. Aun allí estaba, todavía perturbada con la vista posada en la puerta mientras que la gente pasaba a su alrededor, por un momento pensó que el tiempo se le detenía pero al recobrar la cordura tan solo inhalo un poco de aire de la ciudad y sencillamente entró al restaurante. Miraba a su alrededor buscando a su padre, divisó a un hombre alto y corpulento, con manchones grisáceos en su cabello a la esquina del restaurante. Estaba acompañado de una mujer que estaba de espalda leyendo el menú, se le hacia muy conocidas esas personas hasta que descubrió que eran sus padres.
- Yoshiko, querida hija mía – dijo el hombre con una voz exaltada
La mujer se dio vuelta y ella había adivinado bien, era su madre un poco mas vieja pero aquellos eran los mismos ojos que siempre reprochaban las acciones que Yoshiko.
- Padre, madre… tanto tiempo…- contestó Yoshiko casi sin respirar.
- Querida hija, tanto tiempo sin verte, ven y dale un abrazo a tu querido padre.
- Claro, siempre tiene que ser el padre quien abrace primero a su hija y yo siempre seré un plato de segunda mesa.
- ¡Bah! Mei, siempre te has comportado de esa manera con Yoshiko, y creo que nunca cambiaras.
- Creo que si tan solo tu hija se interesara más por mí, las prioridades cambiarían.
- Ya basta de necedades, los he extrañado a ambos si tan solo dejaras de ser tan egoísta mamá.
- Si claro, abandoné a mis sueños de ser una estupenda abogada para cuidarte y estar a tu lado y mira como me lo agradeces, desapareciendo por una temporada y ni siquiera enviaste cartas o una llamada telefónica ¡nada!
Yoshiko desde la infancia siempre había tenido que lidiar con los sermones de su madre, ella la culpaba de no haber seguido sus estudios de abogacía, aspiraba a ser una excelente abogada hasta que le dieron la noticia de que se convertiría en una futura madre. En cambio su padre era el tipo de padre que daría todo por su hija, era un padre ejemplar y se llevaba muy bien con ella.
Ya los tres estaban en la mesa, Mei estaba hojeando el menú mientras que Yoshiko hablaba con su padre las opciones de negocios, los viajes a 
- La verdad Yoshiko estas cada vez más hermosa, aun sigues saliendo con ese joven, ese que siempre usa trajes elegantes…
- Quien ¿Jiro?
- Si ese joven Jiro, ¿cuando me darán mi primer nieto? – Dijo Hao con una voz juguetona y sarcástica
Mei miró encima del menú a su hija
- Ni siquiera nos hemos casado papá, además el matrimonio no esta en mis planes actuales…
- ¡Bah! Cásate mientras puedas, los hombres no que querrán cuando estés vieja, al final terminaras como Kira, ¿te acuerdas? La vieja solterona que vive al frente de la casa – inquirió Mei lanzando una mirada fulminante a su hija.
- Ya madre deja de hacer la misma escena, ahora ordenemos la comida.
La comida transcurrió naturalmente entre los quejidos de Mei, las carcajadas de Hao, las historias y los recuerdos familiares de Yoshiko. La comida del Donjaca siempre le había gustado a la familia Takanawa así que disfrutaron algo de miso, unos sahimis y algunos nigiris. Al final todo resulto como una vieja reunión familiar después del colegio o, al menos así le pareció a Yoshiko tan entusiasmada de ver a sus padres, su nerviosismo ya se había esfumado hace mucho tiempo.












silvina dijo
Lindo almuerzo familiar, me gusta que te veo mas seguido Jean te sigo leyendo . Besos
6 Julio 2007 | 06:54 PM